Cuando hablamos de cigarrillo o vapeo solemos pensar en pulmones dañados, tos persistente o riesgo de cáncer. Sin embargo, su impacto va mucho más allá: también afecta a tu vida sexual. Aunque no siempre se hable de ello, fumar o vapear puede disminuir el deseo, afectar la fertilidad y en el caso de los hombres, aumentar considerablemente el riesgo de disfunción eréctil.
Todos sabemos que fumar o vapear afecta la salud y tiene consecuencias que terminan en enfermedades graves, pero ¿te has detenido a pensar cuánto dinero le cuesta realmente a tu bolsillo cada uno de estos hábitos? Más allá del humo o del vapor, ambos tienen un precio alto: el directo (lo que pagas cada día o cada mes) y el indirecto (lo que gastas después en salud, seguros o calidad de vida).
Imagina esta situación: te has enterado de que estás embarazada, y mientras piensas en el nombre del bebé, también estás considerando cómo cuidar su salud desde el primer latido. Ahora piensa: si estás fumando o vapeas ocasionalmente, ¿sabías que ese humo, incluso el indirecto, puede afectar seriamente a tu bebé?
Si en algún momento has sentido esa tos que no desaparece, que interrumpe tus actividades y que poco a poco se vuelve más intensa, seguramente te has preguntado si se trata de un simple resfriado o de algo más serio. La tos es uno de los síntomas respiratorios más frecuentes en las personas, más cuando nos encontramos en cambios de estaciones climáticas, pero no siempre significa lo mismo. A veces es una reacción pasajera, y otras puede ser la primera señal de una infección importante, como la neumonía.